El problema no es la falta de productos, es la falta de sistema
Muchas empresas compran “lo que falta” cuando falta. El resultado: variación de productos, diluciones al azar, consumo alto y resultados irregulares.
¿Qué incluye un sistema de higiene simple?
- Mapa de áreas: baños, cocina, pasillos, depósitos, producción.
- Rutina por área: frecuencia, responsable y método.
- Kit de herramientas: ergonomía y seguridad.
- Reposición: stock mínimo y pedido programado.
- Control: consumo por área y ajustes.
¿Qué se gana con el cambio?
Menos urgencias, más consistencia y una operación más segura. La higiene se vuelve previsible y el equipo trabaja con menos estrés y menos retrabajo.
FAQs
- ¿Necesito un encargado exclusivo?
No siempre. Pero sí roles claros y rutina documentada.
- ¿Cuándo conviene sumar herramientas profesionales?
Cuando el tiempo de limpieza o el esfuerzo físico es alto.
- ¿Cómo se mide el consumo?
Por área y por tipo de insumo, con reposición planificada.
Si querés ordenar tu higiene sin complicarte, pedí una evaluación institucional.

